Puebla sigue atrapada en la inseguridad: ocho de cada 10 habitantes tienen miedo
Redacción
Pese al discurso oficial y a una ligera reducción en el indicador, la capital poblana permanece entre las ciudades del país donde sus habitantes se sienten más inseguros, de acuerdo con la última ENSU del INEGI.
Los números difícilmente admiten triunfalismos. En Puebla capital, 81.3 por ciento de la población adulta considera inseguro vivir en la ciudad, de acuerdo con los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI.
Esto significa que, en términos simples, ocho de cada diez poblanos no se sienten seguros en la ciudad en la que viven.
El dato coloca a Puebla en el octavo lugar nacional entre las áreas urbanas con mayor percepción de inseguridad, dentro de las 91 consideradas por el INEGI. Más preocupante aún: mientras el promedio nacional se ubicó en 59.8 por ciento, Puebla alcanzó 81.3 por ciento, una diferencia de 21.5 puntos porcentuales.
La cifra obliga a contrastar la realidad que percibe la ciudadanía con los mensajes oficiales sobre seguridad.
Es cierto que existe una reducción. En diciembre de 2025, el indicador poblano se encontraba en 85.7 por ciento y en marzo de 2026 se ubicó alrededor del 81 por ciento. Sin embargo, la variación reciente no representa una modificación estadísticamente significativa.
En otras palabras, Puebla podrá moverse unas décimas arriba o abajo, pero el problema de fondo permanece prácticamente intacto: una enorme mayoría de sus habitantes sigue viviendo con una sensación cotidiana de inseguridad.
El contraste nacional resulta todavía más incómodo. Mientras en el conjunto de las ciudades evaluadas por el INEGI la percepción de inseguridad disminuyó a 59.8 por ciento en junio, Puebla permanece por encima del 80 por ciento.
Y no se trata únicamente de miedo.
La propia ENSU permite observar cómo la inseguridad modifica la vida cotidiana de los ciudadanos: cambia hábitos, condiciona los lugares que frecuentan y altera decisiones tan elementales como salir, utilizar determinados espacios públicos o permitir que los menores salgan solos.
Además, 77.4 por ciento de los poblanos considera que durante los próximos 12 meses la delincuencia seguirá igual de mal o empeorará.
Ese dato quizá resulte incluso más delicado que el 81.3 por ciento de percepción de inseguridad, porque habla no solamente de lo que los ciudadanos sienten hoy, sino de lo que esperan del futuro.
La población no parece convencida de que las condiciones vayan a mejorar.
Por ello, reducir algunas décimas en una encuesta no debería convertirse en argumento para celebrar resultados. Puebla continúa instalada entre las ciudades con mayor percepción de inseguridad del país y muy lejos del promedio nacional.
La seguridad pública no se mide solamente por operativos, patrullas adquiridas, detenciones anunciadas o cifras presentadas en conferencias de prensa. También se mide por algo mucho más elemental: si el ciudadano puede caminar por su ciudad sin miedo.
Y de acuerdo con el INEGI, en Puebla esa confianza sigue siendo una asignatura pendiente.
